Hablar de los 50 años de la recuperación del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria no es solo repasar una fiesta: es contar una historia de resistencia ciudadana, identidad popular y conquista del espacio público. Entre 1976 y 2026, el carnaval pasó de la semiclandestinidad a convertirse en Fiesta de Interés Turístico Internacional, sin perder su esencia crítica, transgresora y profundamente isleña.
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| Mascaritas en el barrio de La Isleta, Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria / Fotógrafo: José Luis Sandoval |
1976: La Isleta, donde volvió a latir el Carnaval
Durante la dictadura franquista, el carnaval sobrevivió bajo el nombre oficial de “Fiestas de Invierno”, un eufemismo que intentaba ocultar una celebración prohibida. El verdadero renacer llegó en febrero de 1976, pocos meses después de la muerte de Franco.
La figura clave fue Manolo García, vecino de La Isleta, que logró un permiso casi milagroso del gobernador civil para que las mascaritas volvieran a salir a la calle. No fue una gran cabalgata, sino una marcha vecinal, sencilla y valiente, que encendió la mecha del carnaval moderno.
Por eso, 1976 se considera hoy el año uno del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria.
Del barrio al Parque Santa Catalina
El crecimiento fue rápido. En 1977 se creó la primera comisión organizadora oficial y, durante los años 80, la fiesta desbordó los barrios para asentarse en el Parque Santa Catalina, que se convirtió en el corazón del carnaval.
Galas, concursos, verbenas y encuentros populares encontraron allí su escenario natural. Que en 2026 Santa Catalina vuelva a ser epicentro es un homenaje directo a esas décadas en las que el parque fue el alma de la fiesta.
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Murgas y comparsas: la voz del pueblo
Las murgas se consolidaron como el altavoz crítico del carnaval, mezclando humor, ironía y denuncia social. Las comparsas aportaron ritmo, color y espectáculo, reforzando el vínculo con la calle.
Grupos históricos como Chacho Tú o Los Rumberos representan esa herencia directa de 1976: carnaval como opinión, como risa y como libertad.
1998: la revolución Drag
Uno de los grandes puntos de inflexión llegó en 1998 con la creación de la Gala Drag Queen. El impacto fue inmediato y global.
El Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria se posicionó como referente internacional de diversidad, vanguardia y transgresión, transformando no solo la fiesta, sino también la imagen de la ciudad.
Reconocimiento internacional
En 2023, el carnaval recibió el máximo galardón posible: la declaración de Fiesta de Interés Turístico Internacional. Un reconocimiento a décadas de trabajo colectivo, creatividad popular y proyección exterior.
2026: “Las Vegas”, una temática con mensaje
La elección de Las Vegas como temática del 50 aniversario no es casual. Simboliza el espectáculo permanente, la ciudad que nunca duerme y el azar, en clara referencia a la apuesta que hicieron aquellos vecinos en 1976.
El glamour de los casinos se mezcla con la sátira canaria para rendir tributo a una época dorada del espectáculo sin olvidar las raíces populares.
Paco Mario, la voz del Carnaval
El pregón de Paco Mario en 2026 cierra el círculo histórico. Su voz ha acompañado al carnaval desde los años 80, narrando galas y momentos inolvidables.
Que sea él quien abra este aniversario es reconocer la memoria viva del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria.
Homenaje a los pioneros
La Gran Cabalgata del 28 de febrero incluirá una representación especial de los pioneros de 1976, aquellas personas que se disfrazaron cuando todavía estaba prohibido.
Medio siglo después, la ciudad les devolverá el aplauso. Porque sin ellos, no habría carnaval.


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